• Abg. Agustín Ardizzone

A propósito del fideicomiso inmobiliario al costo

Hace un tiempo tuve el encargo de redactar un contrato de fideicomiso para la construcción de un complejo integrado por trece unidades de departamentos y oficinas en un lote exterior de un reconocido barrio cerrado ubicado en el Partido de Quilmes, Provincia de Buenos Aires.


Al diagramar el fideicomiso debí partir del siguiente escenario:


Fiduciario: Persona física con experiencia en la construcción.


Fiduciantes: Existían distintos tipos de aportes, por ende debí discriminar entre tres tipos de fiduciantes:

  • Fiduciantes clase "A": Personas físicas aportantes del lote de terreno.

  • Fiduciante clase "B": Sociedad constructora que asumía la realización de todas las tareas constructivas.

  • Fiduciantes clase "C": Personas físicas aportantes de dinero.

Beneficiarios: Todos los fiduciantes.


Fideicomisarios: Por la naturaleza de este fideicomiso, una vez cumplido el objeto del mismo no deberían existir bienes fideicomitidos en poder del fiduciario; no obstante consideré de buena práctica establecer que de existir estos serían distribuidos entre los fiduciantes a prorrata.


Se iniciaba la obra con todas las unidades atribuidas a alguno de los fiduciantes originarios, por ende no habría comercialización de las unidades, salvo las transferencias de derecho que los fiduciantes originarios pudieran hacer si recibían la conformidad del fiduciario para dicha transmisión.



Con toda esa información procedí a redactar un contrato de fideicomiso integrado por el contrato propiamente dicho y tres anexos accesorios al mismo. Paso a compartir el articulado del contrato, al que se puede acceder a través del siguiente link:


https://docs.google.com/document/d/16u8qN9w2S_ihDr0WkidiOYdRUttf1mRccJs7BDw2ipM/edit?usp=sharing



Abg. Agustín Ardizzone